LA INQUISICIÓN DEL SIGLO XXI: ¿PROTEGER A LA NIÑEZ O CENSURAR NUESTRA IDENTIDAD CULTURAL? - Trujillo es Noticia

Breaking

Header Ads Widget

ads header

martes, 27 de octubre de 2026

LA INQUISICIÓN DEL SIGLO XXI: ¿PROTEGER A LA NIÑEZ O CENSURAR NUESTRA IDENTIDAD CULTURAL?

 



Por: Jazmín Goicochea
Presidenta de Red Trans La Libertad

La polémica por los huacos eróticos de la cultura mochica vuelve a poner sobre la mesa un debate fundamental: ¿proteger a la niñez significa censurar nuestra historia o educar para comprenderla?

Resulta preocupante que determinadas posturas ideológicas y religiosas pretendan convertir sus convicciones en criterios para decidir qué expresiones de nuestro patrimonio cultural deben mostrarse y cuáles ocultarse. La defensa de la infancia es una obligación de todos, pero no debería utilizarse como argumento para descontextualizar o borrar manifestaciones de una civilización milenaria.

Los huacos eróticos mochicas son piezas arqueológicas que forman parte de nuestro legado histórico. Sus representaciones del cuerpo, la sexualidad y la reproducción deben comprenderse desde su contexto cultural, sin imponerles automáticamente los prejuicios de la sociedad actual. La respuesta no es la censura, sino la educación, la investigación y una presentación responsable del patrimonio.

Si realmente nos preocupa la infancia, también debemos mirar las graves situaciones de violencia sexual, explotación y abandono que afectan a niños y adolescentes en el Perú. Las denuncias de abusos contra menores, incluidas las conocidas en Condorcanqui, exigen prevención, justicia y protección efectiva para las víctimas.

La defensa de los niños debe ser coherente y permanente, no selectiva ni condicionada por intereses políticos o religiosos. No basta con levantar la bandera de la protección infantil ante una controversia cultural; es necesario actuar frente a todas las formas de violencia que vulneran sus derechos.

Si existen inquietudes sobre cómo presentar determinadas piezas arqueológicas a públicos infantiles, corresponde establecer criterios pedagógicos y brindar información adecuada a cada edad. Educar no significa ocultar; significa explicar, contextualizar y formar ciudadanos críticos.

Nuestra identidad cultural no puede quedar sometida a disputas ideológicas. El patrimonio mochica pertenece a la historia del Perú y merece ser estudiado y difundido con rigor, respeto y responsabilidad.

Defender la libertad cultural no significa atacar las creencias religiosas, así como profesar una fe tampoco otorga derecho a imponer una interpretación única de nuestra historia. El debate debe sostenerse con argumentos, sin insultos ni descalificaciones, y con respeto por la diversidad de nuestra sociedad.

Desde Red Trans La Libertad, la defensa de los derechos, la dignidad y la diversidad debe ir de la mano con una educación libre de prejuicios y una protección integral de la infancia.

El patrimonio no debe ser rehén de los dogmas, ni la niñez convertirse en pretexto para imponer censuras. El Perú necesita menos intolerancia y más educación; menos imposiciones y mayor compromiso con la verdad histórica.

Porque conocer nuestra cultura no amenaza nuestra identidad: la fortalece. Y proteger a nuestros niños significa garantizarles seguridad, educación y derechos, no borrar el pasado para acomodarlo a las creencias del presente.

 

No hay comentarios.:

Publicar un comentario